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lunes, 6 de enero de 2014

Trastornos de pene, próstata y testículos




Las anomalías en el pene, la próstata y los testículos pueden resultar tanto psicológicamente perturbadoras como físicamente perjudiciales. El pene puede verse afectado por lesiones, inflamaciones o infecciones, incluyendo las enfermedades de transmisión sexual. El cáncer de piel también puede desarrollarse en el pene. Los defectos de nacimiento pueden causar dificultades para orinar y para mantener relaciones sexuales.
El trastorno más común de la próstata es la hiperplasia benigna, que dificulta la micción. Otros trastornos incluyen la prostatitis y el cáncer de próstata (uno de los cánceres más frecuentes). El cáncer también puede afectar a los testículos, amenazando la fertilidad y, si no se trata, causa la muerte. Otros trastornos que afectan a los testículos incluyen la torsión testicular y la hernia inguinal.
Lesión e inflamación del pene
Varias son las lesiones que pueden afectar al pene. Enganchar el pene con la cremallera de los pantalones es muy frecuente, pero el corte producido en general se cura rápidamente. Un corte o irritación que se infecte debe ser tratado con antibióticos. Doblar excesivamente un pene erecto puede causar dolor, dañar gravemente las estructuras que controlan la erección y causar dificultades en las relaciones sexuales. El pene también puede partirse parcial o completamente. En ciertos casos es posible volver a unirlo, pero rara vez se recuperan completamente la sensibilidad y el funcionamiento normales.
La balanopostitis es una inflamación generalizada de la cabeza del pene (glande) y del prepucio. Dicha inflamación es habitualmente debida a una infección causada por un hongo o una bacteria bajo el prepucio de un pene no circunciso.
La inflamación causa dolor, picor, enrojecimiento, hinchazón y finalmente puede derivar en un estrechamiento (constricción) de la uretra. Los varones que padecen balanopostitis pueden llegar a desarrollar balanitis obliterante xerótica, fimosis, parafimosis y cáncer.
En la balanitis obliterante xerótica, la inflamación crónica provoca la aparición de una zona dura, de color blanco, cerca del extremo del pene. En general, la causa es desconocida, pero puede producirse por una infección o una reacción alérgica. El orificio de la uretra suele estar rodeado de esta piel blanca gruesa, que no hace más que bloquear la salida de la orina y del semen. Las cremas antibacterianas o antiinflamatorias pueden curar la inflamación, pero en general la uretra debe volver a abrirse quirúrgicamente.
Fimosis
Tratamiento quirúrgico.

La fimosis es una constricción o endurecimiento del prepucio. Es una situación normal en un recién nacido o en un niño pequeño y suele resolverse en la pubertad sin tratamiento alguno. En los adultos, la fimosis puede ser el resultado de una irritación prolongada. Como el prepucio endurecido no se retrae, puede afectar a la micción y a la actividad sexual. El tratamiento habitual es la circuncisión.
En la parafimosis, el prepucio retraído no puede volverse a colocar sobre la cabeza del pene (glande). La parafimosis puede curarse con la circuncisión.
La eritroplasia de Queyrat es una zona rojiza y aterciopelada claramente delimitada que se desarrolla sobre la piel del pene, en general, sobre la cabeza o en la base de ésta. Este trastorno suele producirse en varones no sometidos a circuncisión. Para confirmar el diagnóstico, el médico puede tomar una pequeña muestra de piel para examinarla al microscopio (biopsia). La eritroplasia de Queyrat se trata con una crema que contenga el medicamento fluorouracilo. Como el área puede volverse cancerosa si no se trata a tiempo, el médico la examina cada pocos meses durante y después del tratamiento. Como tratamiento alternativo, puede extirparse el tejido anormal.
Tumores del pene
A pesar de que el cáncer de piel puede aparecer en cualquier parte del pene, el punto más frecuente es la cabeza, especialmente en la base. Los varones circuncisos rara vez presentan cáncer de piel en el pene. Al principio, el cáncer suele manifestarse como un área rojiza con llagas que no se curan en varias semanas pero que, en general, son indoloras. Habitualmente, este cáncer es un carcinoma de células escamosas. Otros cánceres de piel en el pene, mucho menos frecuentes, son la enfermedad de Bowen y la enfermedad de Paget. El cáncer se extirpa quirúrgicamente, junto con una pequeña área de tejido sano que lo rodea. Sin embargo, el médico intenta salvar tanto tejido peneal como le resulta posible.
Otras tumoraciones en el pene pueden estar causadas por una infección. Por ejemplo, una llaga pequeña, indolora, puede ser un signo de sífilis. Las ampollas dolorosas, diminutas, con frecuencia deben su origen al herpes simple. En muy raras ocasiones, las ampollas, que con el tiempo forman pequeñas úlceras, pueden estar causadas por el chancro blando. Uno o más nódulos protuberantes y consistentes en general son verrugas genitales, causadas por un virus. Las formaciones pequeñas, consistentes y con diminutas depresiones (molluscum contagiosum) están causadas por otro virus.
Priapismo
El priapismo es una erección dolorosa, persistente, que no está acompañada de deseo sexual ni de excitación.
En la mayoría de los casos, el priapismo se produce como consecuencia del uso de fármacos, o por motivos desconocidos. Otras causas posibles incluyen un trastorno de la sangre, como los coágulos sanguíneos, la leucemia o la anemia drepanocítica, un tumor en la pelvis o en la columna vertebral y una infección de los genitales. La enfermedad probablemente se deba a anomalías en los vasos sanguíneos y en los nervios que atrapan sangre en el tejido eréctil (cuerpos cavernosos) del pene.
El tratamiento del priapismo depende de la causa. Si es un medicamento, deberá suspenderse de inmediato. Si la causa parece ser una lesión neurológica, la anestesia de la columna vertebral de manera continua puede resultar de gran ayuda. Si la causa probable es un coágulo de sangre, éste debe ser extraído quirúrgicamente, o bien debe realizarse una derivación quirúrgica para restablecer la circulación normal en el pene. La mayoría de los casos de priapismo puede tratarse drenando el exceso de sangre del pene con una aguja y una jeringa e irrigando los vasos sanguíneos con líquido para eliminar los coágulos u otras obstrucciones. También pueden utilizarse varios medicamentos, dependiendo de la causa del problema. Las probabilidades de que un varón recupere su función sexual son pocas si el priapismo no responde rápidamente al tratamiento.
Enfermedad de Peyronie
La enfermedad de Peyronie es un engrosamiento fibroso que provoca contracturas en el pene y deforma la erección.
La causa de la enfermedad de Peyronie, que afecta a los varones adultos, es desconocida. El tejido fibroso que forma las contracturas provoca una curvatura en el pene erecto que puede hacer difícil o imposible la penetración sexual. La enfermedad puede causar erecciones dolorosas. El tejido fibroso puede extenderse incluso hacia el tejido eréctil (cuerpos cavernosos), impidiendo completamente la erección.
La enfermedad de Peyronie puede curarse por sí sola en el curso de varios meses. Las inyecciones de corticosteroides en el área afectada pueden ser útiles. En algunos casos, los síntomas pueden aliviarse con el uso de tratamientos con ultrasonidos. Lo más habitual es que las áreas fibrosas deban ser extirpadas quirúrgicamente. La cirugía puede curar la enfermedad pero, en algunas ocasiones, puede provocar una cicatrización mayor que hace que la situación empeore. La cirugía puede originar también impotencia.
Hiperplasia benigna de la próstata
La hiperplasia benigna de la próstata es una formación no cancerosa (benigna) de esta glándula.
La hiperplasia benigna de la próstata es frecuente en los mayores de 50 años. La causa es desconocida, pero puede tener que ver con los cambios en los valores hormonales que se producen con el envejecimiento. La próstata es una glándula que rodea la uretra y, si crece, puede estrecharla gradualmente. Con el paso del tiempo, el flujo de orina puede resultar obstruido. Como resultado, los músculos de la vejiga se vuelven más gruesos y fuertes para poder empujar la orina hacia fuera. No obstante, cuando un sujeto con hiperplasia benigna de próstata orina, la vejiga puede no vaciarse por completo. En consecuencia, la orina se estanca exponiendo a la persona a infecciones y a la formación de cálculos. Una obstrucción prolongada puede dañar los riñones. En un varón con hiperplasia benigna de próstata, los fármacos que afectan negativamente al flujo de orina, como los antihistamínicos, pueden provocar una obstrucción.
Síntomas
La hiperplasia benigna de la próstata presenta los primeros síntomas cuando la próstata agrandada comienza a obstaculizar el flujo de orina. Al principio, el paciente puede tener dificultades al comenzar a orinar. También puede sentir que la descarga de orina ha sido incompleta. Como la vejiga no se vacía por completo en cada micción, tiene que orinar con más frecuencia, sobre todo por la noche (nicturia) y la necesidad se vuelve cada vez más imperiosa. El volumen y la fuerza del flujo de orina pueden reducirse notablemente, y puede haber goteo al final de la micción. Finalmente, la vejiga puede llenarse en exceso, provocando incontinencia urinaria.
Algunas pequeñas venas de la uretra y de la vejiga pueden reventar cuando el paciente se esfuerza por orinar, y ello hace que aparezca sangre en la orina. La obstrucción completa puede imposibilitar la micción, lo cual produce una sensación de saciedad y luego un dolor agudo en la parte inferior del abdomen.
Las infecciones de la vejiga pueden causar una sensación de quemazón durante la micción y también fiebre. El residuo de la orina que se devuelve también aumenta la presión sobre los riñones, pero rara vez produce permanentes lesiones del riñón.
Diagnóstico
El médico que sospecha un caso de hiperplasia benigna de próstata basándose en los síntomas realiza una exploración física. Al palpar la próstata durante un examen rectal, el médico generalmente puede determinar si está agrandada. También buscará nódulos, que pueden indicar la presencia de cáncer, y comprobará si existe dolor, lo cual puede ser indicio de infección.
En general se realizan análisis de sangre que miden la función renal, así como otras pruebas que determinan si una persona tiene cáncer de próstata. Estos análisis miden las concentraciones de antígeno específico prostático (AEP). Los resultados muestran valores elevados en un 30 o en un 50 por ciento de los hombres con hiperplasia benigna de próstata. Dicho incremento significa que debería llevarse a cabo otra evaluación para determinar si la persona tiene cáncer de próstata, pero no significa que así sea.
En ocasiones, es necesario realizar más pruebas. El médico puede usar un catéter para medir la cantidad de orina que queda en la vejiga tras la micción. Sin embargo, lo más común es que el médico haga orinar a la persona en un urofluómetro (un instrumento que mide el flujo urinario). Un examen con ultrasonidos (ecografía) puede medir el tamaño de la próstata y ayuda a determinar si el cáncer es una causa posible. En raras ocasiones, el médico pasa un endoscopio (un tubo flexible que permite visualizar) hasta la uretra para determinar si el flujo de orina está obstaculizado por otra razón que no sea el crecimiento de la próstata.
Tratamiento
Los síntomas pueden aliviarse con fármacos alfa-adrenérgicos que relajan los músculos de la salida de la vejiga, como la terazosina y la doxazosina. Para reducir el tamaño de la próstata y posponer la necesidad de cirugía, pueden administrarse medicamentos como el finasteride, pero la mejoría de los síntomas puede tardar en producirse hasta 3 meses o más. Se requiere un tratamiento adicional si los síntomas se vuelven insoportables, el conducto urinario se infecta, el riñón comienza a dejar de funcionar o el flujo de orina resulta completamente obstaculizado. Un hombre que no puede orinar en absoluto necesita que se le coloque un catéter de Foley para drenar la vejiga. Cualquier infección se trata con antibióticos.
Tacto rectal
Con el tacto rectal se logra palpar la próstata,que, en la ilustración, presenta un nódulo de origen tumoral.

La cirugía es la opción que más alivia los síntomas. El procedimiento más frecuente es la resección transuretral de la próstata, mediante la cual el médico introduce un endoscopio hasta la uretra y elimina parte de la próstata. Este procedimiento no requiere una incisión quirúrgica y, en general, se administra un anestésico inyectado en la columna vertebral. Sin embargo, el 5 por ciento de los varones que se someten a esta intervención, o incluso menos, sufren incontinencia urinaria. En raras ocasiones, el sujeto sufre de impotencia, necesita que se le dilate la uretra o requiere otra resección transuretral en los 3 años siguientes. Otra alternativa es utilizar un endoscopio equipado con un láser para quemar el tejido prostático, causando menos daño a los nervios y menos complicaciones. Sin embargo, hasta la fecha no existen estudios sobre las consecuencias de este procedimiento a largo plazo. Otros tratamientos probados recientemente son el uso de calor por microondas para reducir el tejido prostático y el uso de un globo para dilatar la uretra.
Cáncer de próstata
El cáncer de próstata es extremadamente frecuente, aun cuando su causa exacta sea desconocida. Cuando se examina al microscopio el tejido prostático obtenido tras una intervención quirúrgica o en una autopsia, se encuentra cáncer en el 50 por ciento de los hombres mayores de 70 años y prácticamente en todos los mayores de 90. La mayoría de estos cánceres nunca presenta síntomas porque crecen muy lentamente; sin embargo, algunos cánceres de próstata sí crecen de forma más agresiva y se extienden por todo el cuerpo. Aun cuando menos del 3 por ciento de los hombres que padecen esta enfermedad muere a causa de ella, en muchos países, el cáncer de próstata es aún la segunda causa de muerte más frecuente entre los varones.
Síntomas
En general, el cáncer de próstata crece lentamente y no presenta síntomas, a menos que se encuentre en estado avanzado. A veces los síntomas parecen similares a los de la hiperplasia benigna de próstata, incluyendo la dificultad para orinar y la necesidad de hacerlo con frecuencia. Estos síntomas aparecen porque el cáncer bloquea parcialmente el flujo por la uretra. Más adelante, el cáncer de próstata puede provocar orina con sangre o una repentina retención urinaria.
En algunos casos, el cáncer de próstata no se diagnostica hasta que se extiende (metástasis) hasta el hueso (típicamente la pelvis, las costillas y las vértebras) o los riñones, produciendo insuficiencia renal.
El cáncer de hueso tiende a ser doloroso y puede debilitarlo hasta el punto de causar fracturas. Una vez que el cáncer se ha extendido, es frecuente que la persona tenga anemia. El cáncer de próstata también puede extenderse hasta el cerebro, provocando ataques epilépticos, confusión y otros síntomas mentales o neurológicos.
Diagnóstico
Dado que el cáncer de próstata es tan común, muchos médicos lo buscan intencionadamente con el fin de poder establecer un diagnóstico en las primeras fases, cuando aún puede curarse. El mejor modo de buscarlo es hacer un examen rectal con el dedo y un análisis de sangre una vez al año. Durante el examen rectal, el médico palpa la próstata. Si la persona tiene cáncer, el médico suele percibir un nódulo. El análisis de sangre mide el valor de antígeno específico prostático (AEP), una sustancia cuya concentración se eleva habitualmente en las personas que presentan cáncer de próstata, pero que también puede aparecer en altas cantidades (aunque, en general, en menor proporción) en pacientes con hiperplasia benigna de próstata. Esta prueba no alcanza a descubrir un tercio de los cánceres de próstata (falso resultado negativo) y en alrededor del 60 por ciento de las veces indica cáncer cuando en realidad no lo hay (falso resultado positivo).
A pesar de que el examen aumenta las probabilidades de detectar el cáncer en sus primeras fases, también puede suponer realizar costosas e innecesarias pruebas diagnósticas y establecer un tratamiento sobre la base de un resultado falso positivo. Algunas organizaciones recomiendan realizar una determinación de AEP cada año para detectar la presencia de cáncer, mientras que otras no lo incluyen como una prueba de detecciðn sistemática.
Si el médico percibe un nódulo, puede examinar más detenidamente la próstata con una ecografía, un examen que utiliza ondas sonoras. Si este examen revela la presencia de un nódulo sospechoso, el médico generalmente obtiene varias muestras de tejido de la próstata. La persona recibe sólo un anestésico local antes de intervención y no se requiere hospitalización. Las muestras de tejido son examinadas al microscopio y pueden efectuarse en ellas ciertas pruebas bioquímicas. Estas pruebas ayudan a determinar si el cáncer es de tipo agresivo, que tiene probabilidades de extenderse con rapidez, o bien si es de tipo corriente, que tiende a crecer y a extenderse lentamente. También indican hasta qué punto se ha extendido el cáncer dentro de la glándula. Los tumores óseos metastásicos pueden ser detectados con radiografías o bien mediante una gammagrafía de los huesos.
Existen dos parámetros que ayudan al médico a determinar el curso posible del cáncer y el mejor tratamiento.
- Hasta dónde se ha extendido. Si el cáncer está confinado a una parte pequeña de la glándula de la próstata, en general, pasarán muchos años antes de que se extienda a las áreas que rodean la glándula y después al hueso y a otras partes del cuerpo.
- El grado de malignidad de las células. Las células del cáncer de próstata que se ven más distorsionadas al examinarlas al microscopio tienden a crecer y a extenderse con mayor rapidez.
Tratamiento
El tratamiento puede afectar gravemente a la forma de vida de la persona. La cirugía mayor, la radioterapia y los fármacos contra el cáncer de próstata suelen producir impotencia y pueden provocar incontinencia. El tratamiento proporciona menos ventajas a los hombres de más de 70 años que a los más jóvenes, ya que los de mayor edad tienen más probabilidades de morir debido a otras causas. Muchos hombres enfermos de cáncer de próstata, en especial los de mayor edad con un cáncer en su fase inicial, deciden que es mejor esperar y observar.
Cuando un sujeto y su médico deciden que es necesario seguir un tratamiento, el tipo de terapia dependerá del alcance de la enfermedad. Por lo general, el cáncer confinado a la próstata puede curarse extirpando la próstata quirúrgicamente o bien con radioterapia. En los hombres sexualmente activos que padecen ciertos tipos de cáncer, puede optarse por un procedimiento quirúrgico llamado prostatectomía radical de preservación de la potencia. Este procedimiento, que preserva ciertos nervios, mantiene la potencia sexual en alrededor del 75 por ciento de los pacientes. Menos del 5 por ciento presenta incontinencia. Sin embargo, el procedimiento tiene menos probabilidades de curar la enfermedad en los tipos de cáncer más agresivos y no tiene ningún sentido efectuarlo en los casos en los que el cáncer se ha extendido más allá de la próstata.
La radioterapia puede ser utilizada para tratar el cáncer confinado a la próstata. También se trata de una opción válida cuando el cáncer ha invadido los tejidos que rodean la próstata pero no se ha extendido hasta órganos más distantes. La radiación se aplica con un aparato de emisión externa o bien mediante implantes radiactivos que se insertan en la próstata.
El cáncer de próstata metastásico avanzado no se cura, pero los síntomas pueden aliviarse. Como muchos cánceres de próstata dependen de los valores de testosterona que tenga la persona, los tratamientos que bloquean los efectos de esta hormona pueden reducir el crecimiento de los tumores. Aproximadamente el 80 por ciento de los hombres que padecen cáncer de próstata presenta una respuesta positiva al tratamiento que bloquea dichos efectos. Una forma de bloquearlos es tomar ciertos medicamentos, como el leuprolide. Sin embargo, este tratamiento provoca cambios significativos en el organismo, incluyendo reducción de la libido, impotencia y crecimiento de las mamas (ginecomastia). Además, en casi un tercio de los hombres con enfermedad avanzada, el cáncer resiste a dicho tratamiento al cabo de un año.
La extirpación de ambos testículos (orquiectomía bilateral) reduce notablemente los valores de testosterona, pero los efectos físicos y psicológicos hacen que este procedimiento resulte inaceptable para algunos hombres. Sin embargo, es eficaz, no necesita tratamientos repetitivos, es menos costoso que la terapia con medicamentos y no requiere siquiera un día completo de hospitalización. El cáncer de hueso, que provoca dolor y que no responde a otros tratamientos, puede ser tratado con radioterapia o con fármacos que puedan reducir los tumores, como el mestranol.
Prostatitis
La prostatitis es una inflamación de la próstata.
En general, la prostatitis no se debe a una infección que se pueda identificar pero, en ocasiones, alguna infección bacteriana se extiende hasta la próstata desde el tracto urinario.
La infección de la próstata causa dolor en la ingle, entre el pene y el ano y en la parte inferior de la espalda, así como escalofríos y fiebre. El paciente también puede necesitar orinar con frecuencia y de forma imperiosa y puede aparecer sangre en la orina. La infección bacteriana puede extenderse al escroto, causando intenso malestar, hinchazón y dolor muy fuerte cuando se toca la zona afectada. Incluso se puede experimentar impotencia debido al dolor.
La prostatitis también puede ser el resultado de infecciones por hongos, virus y protozoos.
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico de prostatitis generalmente se basa en los síntomas y en la exploración física. Cuando el médico realiza un examen rectal, la próstata puede hincharse y volverse dolorosa al tacto. En ciertas ocasiones, el médico puede obtener una muestra de orina o de secreción para su cultivo, aplicando presión sobre la próstata durante el examen.
Cuando la prostatitis no está causada por una infección, los baños de asiento calientes (baños en los que la persona se sienta), el masaje periódico de la próstata y la eyaculación frecuente son actividades recomendadas para aliviar los síntomas. Un analgésico, como el paracetamol o la aspirina, puede ser necesario para reducir el dolor. El hecho de tomar laxantes y beber mucho líquido también ayuda a aliviar los síntomas.
Cuando la prostatitis está provocada por una infección bacteriana, debe administrarse un antibiótico oral, como el trimetoprim-sulfametoxazol, du-rante 30 o 90 días. Tomar antibióticos durante menos tiempo sólo puede curar parcialmente la infección y derivar en una infección crónica.
Cáncer testicular
El cáncer testicular puede provocar el crecimiento de un testículo o la aparición de un bulto en el escroto. La mayoría de los bultos que aparecen en el escroto no están causados por el cáncer testicular, pero los que se forman en los testículos sí.
La causa del cáncer testicular es desconocida, pero los varones cuyos testículos no descendieron al escroto antes de los 3 años de edad tienen muchas más probabilidades de desarrollar cáncer testicular que aquellos cuyos testículos descendieron dentro de esa edad. La mayoría de los casos de cáncer testicular se desarrollan en hombres menores de 40 años.
Cuatro clases de cáncer pueden desarrollarse en los testículos: seminoma, teratoma, carcinoma embrionario y coriocarcinoma.
Síntomas y diagnóstico
El cáncer testicular produce un bulto consistente creciente en el escroto, lo cual puede resultar doloroso. A veces, los vasos sanguíneos se rompen dentro del tumor y, como resultado, se forma una masa que crece rápidamente y causa un fuerte dolor. Un bulto duro en el testículo debe considerarse seriamente y debe ser examinado de inmediato por un médico.
Una exploración física y una ecografía ayudan al médico a determinar si el bulto se ha originado en el testículo. Si el bulto parece ser una masa sólida, especialmente si se encuentra en el testículo, se extirpa una pequeña porción de tejido para analizarlo al microscopio (biopsia). El paciente recibe un anestésico local antes de la intervención y el testículo no resulta afectado. Los valores de dos proteínas en la sangre, la alfa-fetoproteína y la gonadotropina coriónica, tienden a ser elevados en los hombres que padecen cáncer testicular. Los análisis de sangre pueden utilizarse tanto para buscar cáncer como para controlar el efecto del tratamiento. Si los valores suben después del tratamiento, el cáncer puede haber vuelto a aparecer.
Tratamiento
El tratamiento inicial para el cáncer testicular es la extirpación quirúrgica de la totalidad del testículo. El otro testículo no se extirpa para que el sujeto tenga valores adecuados de hormonas masculinas y siga siendo fértil. En ciertos tipos de tumores, también pueden extirparse los ganglios linfáticos del abdomen puesto que el cáncer tiende a extenderse primero hacia ellos.
El tratamiento puede incluir radioterapia y cirugía, especialmente en casos de seminoma. La radiación suele concentrarse en los ganglios linfáticos del abdomen, del tórax y del cuello para intentar destruir las células cancerosas que se hayan extendido allí. El cáncer testicular que se ha expandido suele curarse con una combinación de cirugía y de quimioterapia. El pronóstico depende de la variedad y del alcance del tumor. Más del 80 por ciento de los hombres con seminomas, teratomas o carcinomas embrionarios sobrevive 5 años o más. Esta capacidad para curar la mayoría de los cánceres testiculares metastásicos es uno de los grandes triunfos de la terapia contra el cáncer. Muy pocos casos con coriocarcinoma altamente maligno, un tumor muy poco frecuente, logran sobrevivir siquiera 5 años.
Torsión testicular

Torsión testicular
La torsión testicular se produce cuando un testículo se retuerce en su cordón espermático.
La torsión testicular es el resultado de un desarrollo anormal del cordón espermático o de la membrana que recubre el testículo. En general, se produce en los varones entre la pubertad y los 25 años; sin embargo, puede suceder a cualquier edad. La torsión testicular se produce tras una actividad extenuante o bien puede tener lugar sin razón aparente.
De inmediato, se produce un dolor agudo y tumefacción del escroto, además de náuseas y vómitos. El médico puede diagnosticar la enfermedad basándose sólo en la descripción que el paciente hace de sus síntomas y en los que haya encontrado tras el examen físico. Alternativamente, el médico puede recurrir a los exámenes con isótopos radiactivos para diagnosticar la enfermedad; sin embargo, los resultados de la prueba no son siempre fiables. La ecografía de color con análisis de flujo, que muestra tanto el tejido testicular como el flujo de sangre, suele ser la exploración más utilizada. El cordón retorcido corta el suministro de sangre al testículo. En consecuencia, la única esperanza de salvar el testículo es la cirugía para desenrollar el cordón dentro de las 24 horas siguientes a la aparición de los síntomas. Durante la cirugía, se comprueba el estado del otro testículo y habitualmente también se fija para prevenir la torsión del otro lado.
Hernia inguinal
En la hernia inguinal, una porción del intestino se abre paso por un orificio de la pared abdominal hacia el canal inguinal, el conducto por el que descienden los testículos hacia el escroto en la vida fetal.
Anatomía normalHernia inguinal

Hernia inguinal
En la hernia inguinal, el intestino hace presión desde un orificio que se encuentra en la pared abdominal hasta el canal inguinal (el conducto por el cual descienden los testículos desde el abdomen hacia el escroto poco antes del nacimiento).
Cuando la hernia se produce porque el orificio es más holgado o débil de lo normal en el nacimiento, recibe el nombre de hernia congénita o indirecta. Cuando el paso del intestino se debe a un defecto en la base del canal inguinal, el trastorno recibe el nombre de hernia adquirida o directa.
En ambas clases de hernia inguinal, el intestino puede empujar hacia el escroto, generalmente produciendo una protuberancia indolora en la ingle y en el escroto. La protuberancia puede crecer cuando el sujeto se pone de pie y encogerse cuando se acuesta, porque el contenido se mueve hacia atrás y hacia adelante con la gravedad. Puede recomendarse recurrir a la cirugía dependiendo del tamaño de la hernia y del malestar que causa. Si una porción del intestino queda atrapada en el escroto, el suministro de sangre puede resultar interrumpido y dicha porción de intestino puede volverse gangrenosa. En este caso, se lleva a cabo una intervención quirúrgica de urgencia para sacar el intestino del canal inguinal y cerrar el orificio para que la hernia no se repita.
Otros trastornos del escroto y de los testículos
La orquiepididimitis es la inflamación del epidídimo y del testículo. Puede ser una complicación de una infección de la vejiga, una uretritis no específica, gonorrea, cirugía de la próstata o un procedimiento como la cateterización de la vejiga urinaria. El testículo se hincha y duele y también puede estar caliente al tacto. En general, hay líquido en el saco del escroto. La persona también puede tener fiebre. El tratamiento suele incluir antibióticos orales, reposo en cama, compresas de hielo aplicadas sobre el escroto y un aparato suspensorio que lo sujete. Quizás sea necesario recurrir al paracetamol o a otros calmantes del dolor. En ciertos casos, se forma un absceso (acumulación de pus) que, al tacto, resulta como un bulto blando en el escroto. El absceso tiende a drenar por sí solo, pero en determinados casos es necesario practicar un drenaje quirúrgico.
VaricoceleHidrocele

La parotiditis es una infección vírica que, en general, afecta a los niños; si un adulto contrae parotiditis, los testículos pueden resultar afectados. La enfermedad produce una dolorosa hinchazón, la cual puede perjudicar de forma permanente la capacidad de los testículos para producir esperma.
Un hidrocele es una acumulación de líquido en la membrana que cubre los testículos, que causa una hinchazón blanda en uno de ellos. La enfermedad puede manifestarse en el momento del nacimiento o bien desarrollarse con el paso de los años. El hidrocele generalmente resulta indoloro, pero su volumen puede volverse tan grande que deba recurrirse a la extirpación quirúrgica para eliminar la molestia.
Un hematocele es una acumulación de sangre que generalmente aparece después de una lesión en el escroto. A veces la sangre se resorbe sin tratamiento, pero los hematoceles de gran tamaño suelen necesitar extirpación quirúrgica.
Un espermatocele es una acumulación de fluido que contiene esperma, localizada justo al lado del epidídimo. Si el espermatocele aumenta mucho de tamaño o se vuelve molesto acaba extirpándose quirúrgicamente.
Un varicocele es una masa de venas alargadas, anchas y con forma de gusano, localizadas en el escroto, muy similares a las venas varicosas. El varicocele suele aparecer en el lado izquierdo del escroto y, al tacto, se parece a un saco de gusanos. La masa resulta evidente cuando el sujeto se pone de pie, pero, en general, desaparece cuando se acuesta, porque se reduce el flujo de sangre que se dirige hacia las venas dilatadas.
Un varicocele puede ser corregido quirúrgicamente si provoca la sensación de que el escroto se encuentra incómodamente lleno o bien si disminuye la fertilidad. 

Balanitis (inflamación del glande), postitis (inflamación del prepucio)

Balanitis (inflamación del glande), postitis (inflamación del prepucio)




Última revisión: 19. marzo 2012Autor: Redacción OnmedaRevisión médica: Dra. Lidia Arias

La balanitis (inflamación del glande) y la postitis (inflamación del prepucio) son inflamaciones frecuentes en niños y hombres. En la postitis se inflama el prepucio y su cara interna en el miembro masculino. La mayoría de las veces se produce al mismo tiempo la inflamación del glande y del prepucio (balanopostitis).
La postitis y la balanitis tienen numerosas causas. Entre los factores que aumentan el riesgo de una inflamación del glande o una inflamación del prepucio se encuentran los siguientes:




  • Condiciones de humedad, que dan lugar a un ablandamiento de los tejidos (por ejemplo, a un estrechamiento del prepucio).
  • Causas mecánicas (por ejemplo, la fricción repetida en la actividad sexual frecuente).
  • Lavarse con frecuencia (varias veces al día) con jabón, lo que hace que se elimine la grasa de la piel.
  • El paso del tiempo, ya que la capa superficial de la piel adelgaza con la edad.
  • Fuerte aumento de la presencia de agentes patógenos ya existentes o por contagio (por ejemplo, en las relaciones sexuales).   
    Por lo general, la inflamación del prepucio y del glande se da por una infección bacteriana o por otros microrganismos (algunas veces transmitidos a través de las relaciones sexuales). La falta de higiene hace que se den las condiciones ideales para una inflamación del glande o del prepucio: el esmegma, la secreción de las glándulas del glande y el prepucio, se acumula y se convierte así en un caldo de cultivo para todo tipo de agentes patógenos.
    Cuando se inflama el glande o el prepucio, algunos de los signos suelen ser el enrojecimiento y la inflamación dolorosa. Otros síntomas de la postitis y la balanitis son el picor y la secreción purulenta. En el diagnóstico, el médico toma muestras de las zonas inflamadas para determinar las causas de la postitis o de la balanitis y establecer así el tratamiento más adecuado.
    El tratamiento de la balanitis y de la postitis consiste en reducir la inflamación. Esto se logra mediante la reducción de los patógenos que la desencadenan: si se trata de bacterias, los antibióticos ayudan a combatirlas; si se trata de hongos (por ejemplo, Candida) se usan antimicóticos (antifúngicos). También se recomiendan como complemento del tratamiento lavados sin jabón, suero fisiológico y baños con agua de manzanilla del glande y del prepucio y posteriormente, tras un buen secado, el uso de pomada desinfectante.
    Definición
    La balanitis (inflamación del glande) y la postitis (inflamación del prepucio) son enfermedades frecuentes de la piel del pene:
  • En la balanitis se inflama el glande del pene,
  • En la postitis se inflaman el prepucio y la cara interna del prepucio.
En la mayoría de los casos se suele dar la inflamación del prepucio a la vez que la inflamación del glande. Esta inflamación de ambos se denomina balanopostitis. Los signos característicos de la balanitis y de la postitis son los siguientes:
  • Enrojecimiento
  • Inflamación
  • Escozor
  • Picor
  • Humedad
  • Secreción acuosa/purulenta
Dependiendo de cómo se presenten la balanitis y la postitis y de la edad del paciente se diferencia entre distintas formas de inflamación (aunque a veces no están claramente delimitadas):
  • Balanitis/postitis en niños prepúberes: en uno de cada 20 niños se da a menudo balanitis/postitis infecciosa, muchas veces junto con fimosis o conglutinación del prepucio congénitas.
  • Balanitis/postitis en hombres jóvenes maduros sexualmente: menos frecuentes que en los niños, a menudo causadas por la actividad sexual, ya sean infecciosas o no infecciosas.
  • Balanitis/postitis en adultos: en raras ocasiones son infecciosas, influyen las condiciones físicas como causas de la inflamación. Es característica la balanitis por exceso de limpieza.
  • Balanitis/postitis en hombres de edad avanzada (también balanitis de Zoon o de células plasmáticas): frecuente, a menudo ocasionada por el adelgazamiento de la piel y el ablandamiento del tejido que se da con la edad. Sólo se presenta en hombres no circuncidados.
  • Balanopostitis infecciosa (balanitis candidiásica debido a una infección por el hongo Candida albicans): se da con poca frecuencia, en especial en diabéticos, pero también en hombres jóvenes cuando mantienen relaciones sexuales con mujeres con candiadisis vaginal.
  • Balanitis crónica: a veces causada como consecuencia de la conocida como balanitis xerótica obliterante, (estadio avanzado del liquien escleroso) en la que el prepucio se vuelve más grueso y se estrecha como si se tratara de cartílago. 


Causas

En la balanitis (inflamación del glande) o la postitis (inflamación del prepucio) influyen numerosas causas.
Normalmente, la inflamación del prepucio y del glande del pene se produce a través de bacterias. Además de las bacterias puede producirse por virus, hongos (como Candida) u otros desencadenantes de transmisión sexual (por ejemplo, los parásitos como la Sarcoptes scabiei, responsable de la conocida como sarna).
Las principales causas de la inflamación del glande o del prepucio a través de una infección con patógenos son el contacto sexual y la falta de higiene genital. Si existe una falta de higiene el esmegma, la secreción de la glándula del glande y el prepucio, se acumula de forma local y se crea un caldo de cultivo ideal para los patógenos. En pocas ocasiones la postitis o la balanitis aparecen como parte de una enfermedad sistémica (por ejemplo, el síndrome de Reiter o la enfermedad de Behçet).
Hay muchos factores que pueden contribuir a la inflamación del glande o del prepucio. Entre las posibles causas de riesgo de balanitis o de postitis se encuentran las siguientes:
  • Condiciones de humedad que llevan a un ablandamiento local del tejido (por ejemplo, al estrechamiento del prepucio).
  • Causas mecánicas (por ejemplo, la fricción repetida en la actividad sexual frecuente).
  • Lavarse con frecuencia (varias veces al día) con jabón, lo que elimina la grasa de la piel.
  • El paso del tiempo, ya que la capa superficial de la piel adelgaza con la edad.
  • Fuerte aumento de la presencia de agentes patógenos ya existentes o por contagio (por ejemplo, en las relaciones sexuales).
También existen causas para la inflamación del prepucio o el glande como en el caso de los jóvenes prepúberes en que se da fimosis o conglutinación del prepucio. Especialmente los niños que en la infancia temprana y la niñez tienen un prepucio muy estrecho tienen un mayor riesgo de postitis y balanitis. Cuando se da un estrechamiento del prepucio existe una desproporción entre el tamaño del glande y la anchura de la apertura de la piel del prepucio, de manera que éste no se retrae sobre el glande. Cuando es así, la orina se acumula debajo del prepucio, lo que contribuye a las infecciones bacterianas.
Otras razones para que se dé un mayor riesgo de postitis y de balanitis es la función limitada del sistema inmunitario y determinadas enfermedades. Por ejemplo, las personas con VIH, otras deficiencias del sistema inmunitario o diabetes mellitus desarrollan rápidamente inflamación del glande o inflamación del prepucio.


Síntomas

En la balanitis (inflamación del glande) y la postitis (inflamación del prepucio) se dan los síntomas de una respuesta inflamatoria. El prepucio o el glande inflamados aparecen enrojecidos, irritados y se manifiesta dolor. Otros signos característicos de la postitis y la balanitis son el escozor y el picor. También pueden aparecer pequeñas ampollas húmedas en el glande. A menudo se da también en los pacientes una secreción purulenta.
Si la balanitis y la postitis evolucionan, los síntomas también aumentan: como consecuencia la inflamación del glande y del prepucio se pueden dar fiebre o problemas al orinar y hasta septicemia.

Diagnóstico

Si existe la sospecha de que exista balanitis (inflamación del glande) y/o postitis (inflamación del prepucio) el primer paso del diagnóstico será la exploración del pene y de los ganglios inguinales. En caso de que exista inflamación se puede notar un aumento de estos últimos al tacto. El diagnóstico se basa en los síntomas característicos. Es imprescindible que el glande y el prepucio estén inflamados. Además, se pueden presentar las siguientes situaciones:
  • La piel está enrojecida e inflamada.
  • Hay escozor o picor en la zona inflamada.
  • Se presentan ampollas húmedas.
  • A veces se presenta una secreción acuosa o purulenta.
Con el fin de determinar el diagnóstico de la balanitis y la postitis hay que determinar las causas de la inflamación, y por lo tanto se necesitan muestras del glande o del prepucio. Con un hisopo de algodón, el médico recoge el agente patógeno de la zona inflamada y realiza un cultivo en el medio adecuado para que prolifere. Una vez que se determina el agente patógeno el médico puede iniciar un tratamiento específico para la inflamación del glande o inflamación del prepucio.

Tratamiento

Cuando se da balanitis (inflamación del glande) y postitis (inflamación del prepucio) el tratamiento está dirigido a combatir los agentes patógenos y eliminar así la infección. Cuando son las bacterias la causa de la postitis o de la balanitis, es necesario en primer lugar un tratamiento con antibióticos. Cuando los responsables de la inflamación del glande o del prepucio son los hongos (por ejemplo, Candida) se utilizan antimicóticos como tratamiento. En algunos casos de balanitis o postitis es necesaria la quimioterapia o la inmunoterapia para combatir de forma efectiva los microorganismos transmitidos sexualmente.
Si usted tiene balanitis y/o postitis y mantiene relaciones sexuales, no sólo será necesario que siga un tratamiento, sino que está justificado y tiene sentido que la pareja del afectado también lo haga. Si su glande o su prepucio están inflamados debido a una enfermedad sistémica (por ejemplo, el síndrome de Reiter o la enfermedad de Becçet) es de suma importancia realizar un tratamiento de la enfermedad existente.
Además del tratamiento médico para curar la balanitis y la postitis también hay algunas medidas que usted puede llevar a cabo contra la inflamación del glande y/o del prepucio. Por ejemplo, medidas locales como lavados sin jabón, suero fisiológico y baños con agua de manzanilla del glande y del prepucio y posteriormente, tras un buen secado, el uso de pomada antiséptica. Por otro lado, sobre todo cuando el prepucio y el glande se inflaman repetidas veces, es útil eliminar completamente una posible fimosis temprana. Esta intervención quirúrgica se realiza mejor en periodos en que no existe infección.




Evolución

La balanitis (inflamación del glande) y/o la postitis (inflamación del prepucio) tienen una evolución favorable cuando se aplica el tratamiento adecuado. Tanto la inflamación del glande como la del prepucio se pueden curar adecuadamente si el tratamiento medicamentoso se lleva a cabo correctamente. La inflamación del prepucio o la inflamación del glande se cura (si está ocasionada por microorganismos patógenos) en la mayoría de los casos sin complicaciones.
Complicaciones
Si el tratamiento contra la balanitis (inflamación del glande) y la postitis (inflamación del prepucio) se aplica demasiado tarde (cuando el paciente no busca ayuda médica a tiempo) y la inflamación ha evolucionado demasiado el tratamiento puede ser largo y complicado. Puesto que la inflamación del glande puede continuar en la uretra, pueden surgir como consecuencia una inflamación de la uretra, de la vejiga y de la próstata. También es posible que se produzca una epididimitis.

Prevención

En general la balanitis (inflamación del glande) y la postitis (inflamación del prepucio) se pueden prevenir mediante el uso de preservativos durante las relaciones sexuales. Además, las siguientes medidas de profilaxis son efectivas contra la inflamación del prepucio y del glande:
  • Baños con manzanilla regulares, (no demostrado como tratamiento, pueden mejorar como prevención).
  • Enjuagues con solución salina.
  • Higiene genital regular pero no excesiva (retirando el prepucio para lavar el glande y eliminar el esmegma).
  • Utilizando el tratamiento medicamentoso en caso de enfermedad.
Con estas medidas también se pueden prevenir posibles complicaciones si usted ya sufre balanitis y/o postitis. Tenga cuidado de no contagiar a nadie: especialmente durante el tratamiento medicamentoso de una inflamación del glande o del prepucio es recomendable tener relaciones sexuales sólo con preservativo, de manera que no contagie las bacterias o los hongos a su pareja.
Si su prepucio y/o glande está inflamado debido a factores como defectos inmunes y/o enfermedades subyacentes como la diabetes mellitus), es recomendable prestar especial atención a la higiene y al tratamiento de base. Así se puede acelerar el proceso de curación y evitar en gran medida posibles inflamaciones futuras del pene.


viernes, 13 de septiembre de 2013

Anatomía del Prepucio humano

Anatomía del prepucio humano

 
El prepucio es un repliegue cilíndrico de piel, que por la cara externa presenta epitelio queratinizado y por la cara interna que está en contacto con el glande es una mucosa de epitelio menos queratinizado. El prepucio y el glande están unidos entre sí por un repliegue medio anterior que se llama frenillo del pene y en toda su circunferencia posterior por el surco balanoprepucial. La circunferencia anterior del prepucio corresponde al borde libre

Anatomía masculina.

El prepucio está largo (redundante).
del prepucio y se llama orificio o anillo prepucial.
 
Entre el glande y el prepucio existe una cavidad virtual que es la cavidad del prepucio. En casos de falta de higiene, en esta zona puede formarse una sustancia llamada esmegma.
La piel se debe despegar entre los 4 y los 12 años en algunos casos esto ocurre hasta antes de los 16, de no ser así se ocuparía una circuncisió


La superficie interior del prepucio después de la circuncisión.
n o una prepucioplastia.
La longitud del prepucio varía mucho según los varones. Unas veces se prolonga hasta el vértice del glande y lo rebasa formando por delante del pene una especia de vestíbulo. Esto es lo que ocurre en la mayoría de los niños hasta la pubertad. En el adulto puede persistir esta disposición, o retraerse parcial o totalmente.

Funciones del prepucio

El prepucio tiene tres funciones:
  • Protectora
  • Sensorial
  • Mecánica 

Organos genitales masculinos



Organos genitales masculinos: conjunto de los organos sexuales que sirven a la reproduccion del hombre.
Excavacion rectovesical: Al fondo de la cavidad rectovesical.
Pliegue rectal: Pliegue relativo al recto.
Recto: Ultima parte del intestin grueso se delimita por el sigmoide y el ano.
Uretra prostatica: Conducto relativo a la prostata.
Glandula bulbouretral: Glandula relativa al bulbo y al uretra.
Ano: Extremidad del intestino grueso por lo cual el cuerpo humano elimina los résiduos solidos.
Bulbo del pene: Parte hinchada del pene.
Escroto: Pequeno saco debajo el pene que contiene los testiculos.
Testiculo: Glandula que hace los espermatozoides.
Epididimo: Conducto por lo cual pasa la esperma.
Orificio de la uretra o meato uretral: Extremidad de la uretra.
Prepucio: Pliegue cutaneo que cubre el glande del pene.
Glande: Parte extrema hinchada del pene.
Cuerpo esponjoso : Tejido esponjoso.
Pene: Organo sexual externo del hombre.
Conducto deferente: Conducto de la sperma al exterior del pene.
Uretra: Pequeno conducto por lo cual el ser humano elimina los residuos liquidos. Cuerpo cavernoso: Espacio mas o menos vacio.
Sinfisis pubica: Articulacion un poco movil del pubis.
Vejiga: Bolsa donde la orina se acumula. Prostata: Glandula que segrada uno de los elementos de la sperma.
Vesicula seminal: Pequeno saco relativo al semen.


domingo, 9 de junio de 2013

Hongos genitales masculinos

Hongos genitales masculinos, sintomas



La infección por hongos genitales masculinos es un tema que no se discute ampliamente.
Con demasiada frecuencia, la información se centra en la candidiasis vaginal y no se tiene en cuenta el hecho de que los hombres pueden experimentar una infección por levaduras en el pene, así tambien, como las infecciones por hongos genitales masculinos.

Cuando un hombre tiene una infección por hongos genitales masculinos, es dificultoso saberlo porque quizas, no experimente ningún síntoma en absoluto.
Es asi porque a menudo hay síntomas que no hacen pensar que la causa pueda ser la levadura en absoluto.
Los síntomas pueden o no implicar el área del pene o el area genital.


Los principales síntomas de hongos genitales masculinos, pueden ser los mismos síntomas que podrian indicar una enfermedad mucho más grave de transmisión sexual (ETS), tales como la sífilis.

Sin embargo, la simple prueba en el extremo de este artículo puede ayudar a determinar si la levadura es el culpable. Los síntomas son:


-Glande, la cabeza del pene, puede ponerse roja e inflamada.

-La micción puede ser un poco dolorosa. Este síntoma generalmente no causa el dolor asociado con enfermedades de transmisión sexual más graves, pero puede ser muy molesto.
Este síntoma también puede indicar una infección del tracto urinario.

-La tiña inguinal, tambien puede desarrollarse en el área genital.

-Otro sintoma de hongos genitales masculinos: puede experimentar disfunción sexual que no es normal.

Síntomas de la infección por hongos genitales masculinos, que no impliquen Genitales

Aquí vamos a continuar con la lista de los síntomas, esta lista se centra en los síntomas y signos que no tienen que ver con los genitales, esto causa que el hombre no logre identificar la fuente del problema o sea dificil identificarlo:




Los problemas digestivos pueden aparecer a causa de la falta de flora intestinal, debido a equilibrar el sobre crecimiento de los hongos genitales masculinos.

-El estreñimiento puede ocurrir.

- El mal aliento puede aparecer a pesar de que se practica una buena higiene bucal.

-Hinchazón debido a bacterias de la levadura sobre-crecimiento en el tracto digestivo podria aparecer.

-Gas intestinal frecuente, es otra indicación del desequilibrio de levadura.

- La diarrea puede ser un signo de infección.

- Heces líquidas pueden estar presentes pero no diarrea real.

-Irritabilidad debido a los cambios generales de salud, son comunes.

- Los cambios de humor de un hombre que no suele experimentar cambios de humor, puede ser un signo de infección por hongos genitales masculinos.

- Fatiga anormal sin niveles inusuales de actividad puede ser señal de una infección.

- La falta de energía en un hombre que es normalmente energético puede ser un signo de un brote de hongos.

- La pérdida de memoria es a veces un síntoma.

- Inusualmente piel seca, piel escamosa, que pica puede indicar el crecimiento de hongos genitales masculinos.

- Brotes de pie de atleta, causado por bacterias similares, pueden ser indicativo de una infección por hongos genitales masculinos.

- La aparición súbita de la próstata, como problemas tales como la micción frecuente.

-Un deseo inusual por los dulces o carbohidratos debido a que las bacterias de la infeccion por hongos genitales masculinos, quieren ser alimentadas.


hongos genitales masculinos

Prueba simple para saber si existe una infeccion por hongos genitales masculinos:


Esta prueba es muy sencilla, fácil de realizar, ayudara al hombre a determinar si los signos y síntomas que puede estar experimentando son en realidad causados por una infección de hongos genitales masculinos.

Para prepararse para la prueba, basta con colocar un vaso de agua al lado de la cama antes de acostarse por la noche.

Al despertar, antes de levantarse de la cama, escupir en un vaso de agua dos veces.
Durante los siguientes 15 minutos, observe la saliva en el agua con cuidado.
Si la saliva se disipa en el agua, es muy probable que no hay infección.

Pero, si la saliva se vuelve turbia, se sumerge a la parte inferior de la copa, o adquiere una apariencia de telas de araña, lo más probable es que tenga una infección por hongos genitales masculinos.

La aparición de estas indicaciones es porque la saliva es muy sensible, por lo que un hombre con una infección por hongos genitales masculinos, no tendrá ninguna dificultad para reconocer los signos.
No se preocupe si las señales son poco claras.

Por lo general, dentro de los primeros cinco minutos, serán muy claros los indicadores de infección por hongos genitales masculinos.

Prurito anal

¿Qué es el prurito anal?


La piel que rodea al ano es sensible y, por tanto, cualquier situación que produzca suciedad y humedad puede dar lugar a picor.
El prurito o picor anal es la picazón de la piel de alrededor del ano. Con el tiempo puede extenderse también hacia la vulva o el escroto.
No se trata de una enfermedad sino de un síntoma. Es un problema más frecuente en los hombres.
Las causas son muchas y variadas, pero el denominador común es la filtración de heces hacia dicha zona.


¿Por qué se produce?
Las causas más frecuentemente asociadas con la aparición de prurito anal son:
  • Enfermedades del ano y recto, como las fisuras (úlcera), las fístulas (orificios) anales y las hemorroides.
  • Enfermedades de la piel, como la psoriasis, el eccema y la dermatitis seborreica.
  • Infecciones de la zona, particularmente los hongos.
  • Parásitos: las lombrices (en niños), la sarna y las ladillas pueden ocasionar un intenso prurito en el ano y alrededores.
  • Antibióticos como las tetraciclinas o la eritromicina se asocian con la aparición de picor anal.
  • Diabetes.
  • Higiene: tanto la mala higiene como la limpieza excesiva (con geles y jabones) de la zona pueden causar irritación y prurito.
  • Dieta: ciertos alimentos, como los cítricos, tomate y el chocolate, y bebidas, como café, té, cerveza y bebidas con cola, pueden asociarse con la aparición de este síntoma.
  • En algunos casos también pueden estar implicadas la ansiedad y otras causas psicológicas.
En la mayoría de los casos no se encuentra una causa específica.



¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico del prurito anal es sencillo. La piel del ano y la de la zona de alrededor se encuentra enrojecida, hinchada, excoriada y húmeda. Cuando el prurito anal es crónico las zonas afectadas están engrosadas, blanquecinas y maceradas.
El prurito es peor por la noche y el alivio que proporciona el rascado es sólo transitorio.
¿Cómo puede tratarse?
En general, el tratamiento del prurito del ano suele ser sintomático, mediante medidas de higiene y dieta.
Deben suspenderse todos los antibióticos y las cremas o pomadas que se estén aplicando a dicho nivel.
Hay que cortar las uñas de las manos y tratar de evitar el rascado.
Deben de evitarse los alimentos y bebidas referidos.
Se suspenderán todo tipo de laxantes. Si hay estreñimiento es recomendable aumentar el consumo de fibra en la dieta (salvado de trigo, frutas, verduras).
Después de defecar es recomendable un baño de asiento en agua tibia, usando poca cantidad de un jabón neutro (pH 5,5). Posteriormente se procede a un secado suave de la zona con una toalla limpia y seca y, a continuación, se aplica un poco de vaselina neutra o aceite de oliva. También puede espolvorearse talco común o aplicarse una crema de cortisona (dos veces al día durante dos o tres semanas).
En casos específicos (hongos, eccema, psoriasis, dermatitis) será el dermatólogo quién indique el tratamiento más adecuado.

Causas y sintomas de la infección por hongos en el pene

Infección por hongos en el pene, sintomas y causas




Causas y sintomas de la infección por hongos en el pene



Una infección por hongos en el pene, es simplemente insoportable. Los hombres que tienen una infección por hongos de su pene sienten comezón, el pene seco e incómodo al orinar.

Los casos graves de candida del pene, incluyen lesiones y ampollas en el eje ( la mayoría en la cabeza del cuerpo del pene), esto puede causar problemas en la vida diaria, en especial en la actividad sexual.
Vamos a hablar sobre la búsqueda de la causa de una infección por hongos en el pene.

Durante la búsqueda de una cura para cualquier enfermedad o dolencia, es importante comprender los factores subyacentes que pudieran haber causado la enfermedad (que en este caso es el hongo que infecto el pene), para empezar.

La infección por hongos en el pene y las causas




Todo el mundo tiene levadura bacteriana en su cuerpo, hombres y mujeres.
Un hombre sano tiene una baja cantidad de levadura en el exterior de su pene, sin embargo, cuando factores como la higiene o la dieta tienen cambios, la cantidad de levadura presente se puede salir de este balance.

Esto da lugar a una condición médica llamada homeostasis o el crecimiento excesivo de candida.
Si la temperatura de la parte exterior de los genitales de un hombre se mantiene menor a la temperatura del cuerpo, el equilibrio de las células de la levadura mantienen un equilibrio adecuado.
infeccion por hongos en el pene sintomas causas

Durante la relación sexual con una pareja femenina, la temperatura aumenta cosiderablemente y tambien la creación de un entorno donde la levadura se puede multiplicar rápidamente.

Si un hombre tiene relaciones sexuales con una mujer que tiene una infección vaginal por hongos, es una receta segura para que una infección masculina por hongos se produzca.
Durante el coito, las bacterias de la cavidad vaginal entran en contacto con la cabeza del pene.
Las células entonces pueden viajar a través de la uretra del pene, a veces lo suficiente para infectar la próstata.

Los síntomas de la infección por hongos en el pene


Poco después que el pene del hombre se expone al hongo vaginal de una mujer infectada de cándida, los síntomas comienzan a ocurrir. Los síntomas pueden variar, pero la mayoría de los 'populares' (y dolorosos e incómodos) incluyen piel seca y agrietada en la cabeza del pene, así como ampollas y lesiones que se pueden formar.

En casos extremos, las ampollas pueden agrietarse y sangrar, causando un dolor insoportable casi todo el tiempo, especialmente cuando orina (y olvidarse de sexo).
Otro efecto secundario desagradable de estas infecciones es una secreción de color blanco cremoso que viene de la cabeza del pene que se parece mucho al queso cottage.
Si estos sintomas ocurren, debera buscar ayuda profesional para cuidar de su salud.

domingo, 21 de abril de 2013

Los Gays: 8 motivos por los que ser homosexual es genial, visto por un heterosexual



Yo no soy gay. Me encantan las chicas desde pequeño y nunca sería incapaz de acostarme o enamorarme de alguien de mi mismo sexo, pero creo que ser homosexual puede ser incluso una ventaja y hacer que la vida en pareja y algunas otras cosas sean mucho más plenas simplemente si impedimos que el bosque nos impida ver el arbol y nos centramos en eso: en la pareja, en las pequeñas cosas y nos olvidamos de la masa, o del que dirán, y de lo que se ve bien o de lo que suena mal.

Prejuicios fuera durante un rato: ¿Qué supone ser homosexual?

Evidentemente y como todo, ser gay o lesbiana tendrá sus cosas negativas: supongo por ejemplo que descubrirte a tí mismo enamorado de alguien de tu mismo sexo y no de lo que sería “típico” en el colegio cuando aún eres un niño no debe ser tan sencillo de asimilar como el hecho de que te guste “esa” preciosa niña de coletas que está de moda ese año en clase. Supongo también que si encontrar un amor correspondido entre la mayoría ya es a menudo bastante díficil, entre la comunidad homosexual el hecho de que te rompan el corazón debe ser asquerosamente… habitual. Y sin embargo estoy plenamente convencido de que más que por el hecho en sí de ser homosexual, los verdaderos problemas vienen heredados del grupo, del rechazo innato del niño y del hombre hacia todo lo que no es igual que todos; y es que, analizado fríamente ¿qué es ser homosexual?
Mis pocos amigos que han resultado ser al final maricas no eran en realidad diferentes a los demás. Ni más sensibles, ni más guapos, ni más buenos. Ni más malos, simplemente en lugar de tu opuesto te gusta tu idéntico. Pero eso en realidad ¿no es una ventaja?

Ventajas de ser homosexual

1. ¿Qué es más divertido si no hubiera sexo ni demasiada confianza? ¿Vivir con un amigo o con una novia?
Es más divertido estar con alguien del mismo sexo: olvidate del sexo físico, de la atracción, ¿no sería mucho mejor convivir con alguien del mismo sexo que con alguien al que en realidad no le gusta hacer lo que tú prefieres?
- Si eres una chica podrías ir de compras, tomar el sol, viajar a sitios distintos, comprar maquillaje y ver películas sin violencia sin que tu pareja protestara, por ejemplo.
- Si eres un chico podrías comprar aparatitos, jugar a la consola o tener un oponente realmente divertido jugando al Paddel, al ping pong o lo que sea en vez de tener que perder las mañanas del sabado en el Corte Inglés.
- Ya no habría más peleas por la decoración, por el canal de TV que se quiere ver, etc.
2. Preocupaciones fuera
Puedes practicar sexo todo lo que quieras sin miedo a embarazos no deseados, por ir más allá y decir por ejemplo que ahorrarías en condones…
3. Sabes lo que de verdad te gusta hacer en la cama.
4. No más baños diferentes ni botes de cosas que no sabes ni qué son.
5. Puedes compartir perfume, ropa, libros, etc.
6. Es más díficil que te pongan los cuernos.
7. Las tareas se reparten a partes iguales.
8. Todo aquello por lo que ahora mismo te crispas no existiría.

Cuatro Ventajas y Cuatro Desventajas del Sexo Gay. (HOMBRES)



Antes que nada, aunque se intentará usar un lenguaje que no impresione mucho, tómese la molestia de pensárselo bien antes de leer el siguiente post. Habiendo dicho esto, La Élite (o los gays de la misma) les presenta, en resumidas cuentas, las principales ventajas y desventajas del sexo gay masculino. Para aclarar las cosas y para los no conocedores, como no hablamos ni de economía ni de contabilidad, en el siguientes contexto, “activo” es el que da y “pasivo” el que recibe. Ahora bien si no sabe bien qué se da y qué se recibe, háganos un favor a todos y vaya de regreso a rezar el rosario. Sin más preámbulos:

                VENTAJAS:

1.  ¿Quién mejor para saber lo que le gusta a un hombre, que un HOMBRE?
Sin ánimos de desestimar el trabajo de las mujeres heterosexuales del mundo, pero cada palabra involucrada en esta pregunta lleva una verdad fehaciente que simplemente no podemos ignorar. Todo hombre sabe donde le gusta que le toquen, que zonas de su cuerpo con más sensibles al tacto que otras, y que clase de movimientos le gusta sentir y practicar durante el acto sexual. Aunque es verdad que cada quien tiene sus gustos, también es cierto que hay cosas que a TODOS los hombres les gustan. Así que, ¿quién mejor para hacerlo con un hombre, que un hombre?

2.  Lo “estrecho” como ventaja inminente.
Por ahí se dice que en tiempos de guerra cualquier hueco es trinchera… y mientras más estrecho MEJOR. Mientras que la vagina es un órgano específicamente hecho para la penetración, y por lo tanto se adapta de forma natural alrededor del miembro del hombre, en el caso del coito hombre-hombre, ese agujero no fue hecho para eso, o por lo menos no específicamente. Es de común conocimiento entonces que, la penetración en este caso, para el hombre activo, es más placentera, pues el carácter estrecho de este… orificio, proporciona una cantidad más elevada de roce lo que estimula con mayor efectividad el miembro viril.

3.  Estímulos que no son de este planeta.
Así como para el activo el sexo anal es más placentero, para el hombre gay pasivo, paulatinamente se vuelve algo simplemente indescriptible. Biológicamente, el rozamiento que produce el pene con la glándula prostática a través de la introducción del mismo como ya todos sabemos, origina un estímulo que fácilmente puede hacer llegar al hombre al orgasmo. También esta área del cuerpo masculino está llena de terminaciones nerviosas y el llamado “Punto G” del mismo se encuentra también en esta zona.

4.  Sin útero, sin embarazo.
Está demás decir, que el riesgo de embarazo a raíz del sexo entre hombres es netamente nulo, pues el mismo no posee ni la totalidad de los gametos sexuales para que ocurra la fecundación, ni donde gestar la nueva vida que se formaría.

            DESVENTAJAS:

1.  La caminata del vaquero.
Para los pasivos, luego de haber tenido una noche de pasión, pueden sentir su área… trasera, algo incómoda. Generalmente, es posible percatarse de si un hombre pasivo ha tenido sexo recientemente (hace algunas horas, máximo 12) por la manera en que camina. Estos tienden a caminar con las piernas más abiertas de lo normal, con notoria incomodidad y más lento de lo normal. Claro está, todo esto depende del desempeño de su contraparte durante el coito.

2.  Ayuno implícito.
Es verdad que la función primordial del orificio anal es expulsar los desechos corporales sólidos del cuerpo. Debido a esto, los pasivos que saben que tendrán acción durante el día, comúnmente se ven obligados a privarse de alimento hasta después de haberlo hecho, lo que ahorra muchas situaciones incómodas y un tanto engorrosas.

3.  Adornos no tan decorativos.
En el mismo orden de ideas, si el pasivo decidió no ayunar ese día, o lo agarraron de improviso, y a veces aun sin comida en el estómago, al momento de la penetración, existe la posibilidad de que el miembro del activo en algún momento salga… decorado, por así decirlo, para evitar comentarios más desagradables. A lo largo del tiempo esto se vuelve gajes del oficio, y para el experimentado representa solo una ida al baño a asearse sus partes. Pero nunca es agradable que suceda, así que para los pasivos, AYUNEN.

4.  Pilas con algo raro.
Finalmente, y uno de los mayores temores dentro de la comunidad gay, enfrentamos el tema del SIDA y las variadas ETS. Si es verdad que el riesgo de embarazo es inexistente, también es verdad que el riesgo de infección con cualquiera de las enfermedades de transmisión sexual (especialmente SIDA) es muchísimo mayor, debida a la muy alta promiscuidad que se presenta dentro del ambiente no solo venezolano, si no mundial. Así que, si piensas esperar a estabilizarte con ese alguien para hacerlo, es mejor que vayan los dos a examinarse para salir de dudas. Y si es algo casual, siempre recuerden, ¡CONDÓN ante todo!

Tips para Mantener el Pene Limpio y Saludable





El pene es, tal vez, la parte del cuerpo que los hombres más valoran, por lo que es importante saber cómo cuidarlo y mantenerlo saludable.




Se aconseja lavar suavemente el pene con agua tibia cuando se está tomando una ducha o baño. Si se tiene un prepucio, se recomienda tirarlo suavemente hacia atrás y lavarse por debajo.
Si no se lava debajo del prepucio correctamente, una sustancia llamada esmegma puede empezar a acumularse. El esmegma es un lubricante natural que mantiene la humedad del pene. Se encuentra en la cabeza del pene y el prepucio. Si se acumula en el prepucio puede dar mal olor y convertirse en caldo de cultivo para las bacterias. Esto puede causar enrojecimiento e hinchazón de la cabeza del pene, lo que se conoce como balanitis.
“Es realmente sorprendente cómo muchos hombres no se limpian debajo de su prepucio. No sólo regularmente desarrollan las complicaciones por falta de higiene, sino que esto también es muy desagradable para una pareja sexual“, explica Patrick French, experto en salud sexual.
Se aconseja no tirar con fuerza hacia atrás el prepucio de un bebé o un niño, ya que podría ser doloroso y causar daño. En la etapa de su desarrollo, no hay necesidad de limpiar el interior del prepucio.

Si bien la higiene personal es importante, demasiado lavado con jabón y gel de ducha puede causar dolor. Lavar suavemente el pene una vez al día con agua tibia es suficiente para mantener una buena higiene. Si desea utilizar el jabón, elija un jabón suave y no perfumado para reducir el riesgo de irritación de la piel.
Se recomienda evitar el uso de talco y desodorante en el pene.
Los hombres circuncidados tienen que ser cuidadosos con la limpieza de su pene. No tener prepucio significa que la cabeza del pene no está protegida contra el polvo, el sudor y todo tipo de sustancias irritantes.

Testículos y área púbica



También es necesario limpiar la base del pene y los testículos, donde el sudor y el cabello pueden combinarse y producir un fuerte olor.
Estas áreas deben lavarse con frecuencia para detener la acumulación de sudor, sobre todo porque están encerradas en la ropa interior para la mayor parte del día.
El área comprendida entre la base de los testículos y el ano también debe limpiarse. De paso se aconseja revisar los testículos en busca de bultos, una vez al mes. En caso de detectar alguna anomalía en la zona, visite a su médico.

SALUD GAY (diez recomendaciones)

1. HIV/SIDA, Sexo Seguro
2. Uso de Sustancias
3. Depresión/Ansiedad
4. Vacunación contra la Hepatitis
5. ITS
6. Cánceres de Próstata/Testicular/Colon
7. Alcohol
8. Tabaco
9. Cuidado del Cuerpo [Fitness]
10. Papiloma Anal




En julio del 2002 la Asociación Médica de Gays y Lesbianas, GLMA, publicó en San Francisco dos documentos paralelos, uno para gays y otro para lesbianas, con la lista de los diez temas más importantes que todo gay o lesbiana debería discutir con su proveedor de salud.
Las investigaciones que dieron origen a esos documentos se refieren a .la comunidad gay y lésbica de los Estados Unidos. En Sudamérica y la Argentina no existen estudios equivalentes; pero hay una similitud esencial en la vulnerabilidad de gays y lesbianas yanquis y nosotros, porque la discriminación que incrementa allá la vulnerabilidad es medularmente similar a la que reina aquí.
Obviamente, en nuestra vulnerabilidad debe de haber peculiaridades particularidades nacionales, regionales y provinciales propias de nuestro medio, cultura, religión y costumbres; pero antes de dedicarnos a buscarlas debemos reconocer dos hechos básicos; primero, que gays y lesbianas no tienen entre sí las mismas prioridades de salud; y segundo, que gays y lesbianas necesitan programas de salud específicos, con personal culturalmente capacitado para atenderlos.
Por razones ideológicas o por no haber sometido a crítica el discurso médico heterosexista, los gays y lesbianas de Argentina no han iniciado el necesario debate sobre estos hechos, cuya existencia no suelen conocer.
San Francisco, 17-07-2002
Una encuesta hecha entre miembros de la Asociación Gay Lésbica de Médicos [Gay and Lesbian Medical Association (GLMA)] dada a conocer hoy presenta una lista de las diez preocupaciones de salud que los hombres que hacen sexo con hombres (HSH) deberían incluir al conversar con sus médicos o con otros proveedores de cuidados de salud.
“Puede ser que los clínicos que proveen servicios de salud a hombres gays y bisexuales no tengan conciencia de todo lo que debe incluirse en la conversación durante la visita”, dijo el presidente de la GLMA, Christopher E. Harris, MD [Doctor en Medicina]. “Nos preocupa que los médicos y otros proveedores de servicios de salud que no comprendan los riesgos de salud de la comunidad gay no puedan proveer atención competente. Por esto preguntamos a nuestros miembros que nos ayudaran a definir los temas de salud más relevantes para los HSH. Nuestro propósito es informar a los proveedores de salud y capacitar a los pacientes a ser pro-activos, haciéndoles saber qué preguntas deben formular”.
“Naturalmente, no todo el mundo tiene el mismo conjunto de riesgos”, dijo el educador y editor de una revista médica, Vincent M. B. Silenzio, MD [Doctor en Medicina], MPH [Maestría en Salud Pública]. “Pero después de tomar en consideración el género (en general los varones tienen riesgo incrementado de enfermedad cardiaca, por ejem-plo), la edad, la historia familiar y otros factores básicos, necesitamos tomar en consideración temas relacionados con la cultura o la subcultura. Sabemos que los varones gays encaran una discriminación mayor que sus contrapartes heterosexuales, por ejemplo. Las presiones familiares, combinadas con la presión social, causan un estrés significativo. Puede ser importante conversar sobre la ansiedad y la depresión, y posiblemente sobre el uso de sustancias. Si se está tratando a alguien sexualmente activo, es importante hablar sobre sexo seguro, la necesidad de vacunarse contra la hepatitis o de hacer estudios de papiloma anal.”
Tanto Harris como Silenzio subrayan que esta lista amplía la perspectiva que anteriormente se tenía sobre el tratamiento adecuado para varones gays. Ambos indicaron que esto no representa tratamiento especial para gays o bisexuales, sino tratamiento adecuado. A menudo los pacien-tes no saben qué deberían solicitar de su proveedor de cuidados de salud. Y lo que es peor, muchos proveedores no saben qué deben buscar. Para prever eficazmente lo mejor en cuidado de la salud, son esenciales el conocimiento y la franqueza.
“Tanto el proveedor como el paciente deben tener conciencia de estos temas, los que deben ser encarados sin juicios morales y como parte del programa de atención de salud habitual del paciente”, dijo Harris.
“Ciertamente, existen otros temas de salud a los que deben enfrentarse los gays y los HSH”, agregó Harris. “Y hay otros temas de competencia cultural: identidad de género, raza, etnia, estatus económico, por ejemplo. Pero la lista de “Diez Cosas” es un modo de iniciar la conversación. Todo medico y todo proveedor de cuidados de salud debe conocerlas. Y deben proveer un ambiente abierto y cómodo en el que se pueda hablar de estos temas.
DIEZ COSAS QUE LOS GAYS DEBERÍAN DISCUTIR CON SUS PROVEEDORES DE SALUD
1. VIH/SIDA, Sexo seguro
Es bien sabido que los hombres que hacen sexo con hombres tienen riesgo incrementado de infección de VIH, pero la eficacia del sexo seguro en la reducción de la tasa de infección de VIH es uno de las grandes historias de la lista de éxitos de la comunidad gay. Sin embargo, los últimos años han visto el retorno de muchas prácticas sexuales no seguras. Es cierto que hay en el horizonte tratamientos efectivos para el VIH, pero no hay sustituto para la prevención de la infección. Se ha probado que el sexo seguro reduce el riesgo de transmitir o recibir el VIH. Todos los profesionales de la salud deben estar conscientes de cómo aconsejar y cómo apoyar el mantenimiento de las prácticas de sexo seguro.
2. Uso de Sustancias
Los hombres gays hacen uso de sustancias en una proporción superior a la población general, y no solamente en las grandes comunidades como Nueva York, San Francisco y Los Ángeles. Estas sustancias incluyen una variedad que va del nitrato de amilo (los “poppers”), a la marihuana, el éxtasis y las anfetaminas. Los efectos a largo plazo de muchas de estas sustancias se desconocen, aunque el sentido común sugiere que tienen consecuencias potencialmente serias a medida que se envejece.
3. Depresión y Ansiedad
Parece que la depresión y la ansiedad afectan a los hombres gays en una proporción mayor que a la población general. La probabilidad de depresión y ansiedad puede ser más grave, y el problema puede ser más severo, para los gays “tapados” o para quienes no tienen apoyo social adecuado. En particular, los adolescentes y los adultos jóvenes presentan alto riesgo de suicidio y conductas autodestructivas por causa de estos temas. En la prevención detección temprana y tratamientos de estas condiciones podrían ser más eficaces servicios de salud culturalmente sensibles, enfocados específicamente a varones gays.
4. Inmunización Contra las Hepatitis
Los HSH tienen riesgo incrementado de infección de transmisión sexual con los virus que causan la seria afección del hígado conocida como hepatitis. Estas infecciones pueden ser potencialmente fatales y pueden conducir a enfermedades de largo término muy serias, con la cirrosis y el cáncer hepático. Afortunadamente, se dispone de inmunización para prevenir dos de los tres virus más serios. Se recomienda la inmunización universal contra la hepatitis A y B a todos los hombres que hacen sexo con hombres. El sexo seguro es eficaz para reducir el riesgo de la hepatitis viral, y es por ahora el único medio de prevención contra el muy peligroso virus de la hepatitis C.
5. ITS
Las infecciones transmisibles sexualmente (ITS) se dan en gran proporción en los hombres gays sexualmente activos. Esto incluye ITS para las que hay tratamiento disponible (sífilis, gono-rrea, clamidia, parásitos púbicos y otros), y algunas ITS para las que no hay cura (VIH, hepatitis de virus A, B o C, HPV (Virus del Papiloma Humano) y otras.
No hay absolutamente ninguna duda de que el sexo seguro disminuye el riesgo de ITS (también llamadas ETS, enfermedades transmisibles sexualmente) y es clave la prevención de tales infecciones por medio de sexo seguro.
6. Cánceres de Próstata, Testículos y Colon
Los hombres gays pueden correr riesgo de muerte de cáncer prostático, testicular o de colon. El chequeo de estos cánceres debe hacerse en distintas épocas del ciclo de vida, y el acceso a los servicios de testeo puede hacerse más difícil a causa del tipo de atención, que debería ser culturalmente sensible ante los varones gays. Todos los varones deberían hacerse estos chequeos de rutina.
Todos los varones, gays o no, al terminar la secundaria o poco después, deberían saber llevar a cabo autoexámenes de testículos, y no temer ha-cerse examinar por un médico en relación con estos cánceres.
7. Alcohol
Aunque algunos estudios más recientes han mejorado nuestra comprensión del uso de alcohol en la comunidad gay, todavía se piensa que los hombres gay tienen mayores tasas de dependencia y abuso del alcohol que los heterosexuales. Un vaso por día puede no tener efectos adversos en la salud, pero sin embargo con bajos niveles de consumo pueden aparecer enfermedades relativas al alcohol. para implementar programas de prevención y tratamiento exitosos es importante contar con servicios culturalmente sensibles enfocados a hombres gays.
8. Tabaco
Varios estudios norteamericanos indican que los hombres gay fuman en proporciones mucho mayores (casi un 50% más) que los hombres heterosexuales; en Latinoamérica la proporción puede ser menor, ya que las campañas contra el tabaco no han sido tan intensas como en los Estados Unidos.
Los problemas de salud relacionados con el tabaco incluyen enfermedades del pulmón y cancer de pulmón, enfermedad cardíaca, alta presión sanguínea, y una gran cantidad de otros problemas serios. Todos los hombres gays deben chequearse en cuanto al uso de tabaco, y debe ofrecérseles programas de prevención y de abandono del consume sensibilizados culturalmente.

9. Cuidado del cuerpo (Dieta y ejercicio físico)

Los problemas con la imagen corporal son más comunes entre los hombres gays que entre sus contrapartes heterosexuales, y los gays tienen muchas más probabilidades de sufrir desórdenes de la alimentación como la bulimia o la anorexia nerviosa. Si bien el ejercicio regular es muy bueno para la salud cardiovascular y también otras áreas, los excesos pueden ser dañinos. El uso de sustancias como los esteroides anabólicos y ciertos suplementos pueden afectar adversamente la salud. En la otra punta del espectro, el sobrepeso y la obesidad son problemas que pueden también afectar a un gran subgrupo de la comunidad gay. Esto puede causar una cantidad de problemas de salud, incluyendo diabetes, alta presión sanguínea y enfermedad cardíaca.
10. Papiloma Anal
De todas las infecciones de transmisión sexual (ITS) a las que están expuestos los hombres gays, el papiloma (HPV, virus del papiloma humano) que causa verrugas anales y genitales, es a menudo considerado apenas una inconveniencia desagradable. Sin embargo, estas infecciones pueden jugar un papel en las tasas incrementadas de cáncer anal que existen entre los gays. Algunos profesionales de la salud ahora recomiendan análisis de rutina de Papanicolau anal, similar al test que se usa para detectar tempranamente cánceres en las mujeres. Hay que subrayar el sexo seguro. Existen tratamientos para el HPV, pero las recu-rrencias de estas verrugas son muy comunes, y la velocidad a la que la infección puede esparcirse entre las parejas es muy alta.

domingo, 31 de marzo de 2013

El Excremento



En recién nacidos
Los primeros excrementos que los bebés tienen son gruesos y de color verde oscuro o negro. Un bebé alimentado con fórmula generalmente tiene excretas amarillentas o de color natural, con la textura de mantequilla de maní. Un bebé alimentado con leche materna tendrá excretas que son amarillentas, flojas, y con textura de semillitas.
El color de la excreta depende de una variedad de cosas, incluyendo lo que come la mamá que está amamantando, el tipo de fórmula, y de la cantidad y frecuencia con la que come el bebé. El número de popós puede disminuir. Es posible que los bebés no tengan una excreta por una semana y después tengan una excreta blanda y normal. Los suplementos del hierro pueden hacer que la excreta aparezca negra o verde oscuro.

Alimentos en el excremento

  • El cereales de arroz puede hacer la excreta más formada.
  • La remolacha pueden hacer que la excreta sea roja.
  • La espinaca, los guisantes y las habichuelas pueden hacer que la excreta sea verde.
  • La zanahoria y los camotes pueden causar que la excreta sea anaranjada.
  • Para bebés de 4 meses en adelante, agregue alimentos con alto contenido de fibra, como pasas, durazno, pera, ciruela, chicarros, o espinaca dos veces al día.

Color en el excremento

  • Excremento es de color chocolate con leche, es lo mejor.
  • Excrementos negros son campanillas de advertencia - puede ser una enfermedad que esta sangrando en sus intestinos.
  • Si el excremento es muy oscuro, podría sugerir problema del hígado.
  • El excremento amarillo podría sugerir que e; hígado no esta produciendo suficiente bilis para digerir los alimentos.
  • Pedazos amarillos en el excremento sugiere que se comió maíz y no esta masticando suficiente sus alimentos.
  • Excremento verde significar que su hígado esta sobre-produciendo bilis, mucha bilis. También el excremento verde puede sugerir que se comió ensaladas.
  • El excremento verde puede significar que no se esta digiriendo bien los alimentos, problemas digestivos.
  • Áreas blanquecinas o nebulosas en el excremento pueden sugerir problemas de hígado la grasa de los alimentos no esta siendo quebrada completamente.
  • El rojo vivo sugiere sangre no digerida en su excremento, como por ejemplo en hemorroides internas.
  • Roja oscura sugiere sangrado en los intestinos que requiere cuidado medico .

Textura del Excremento

La textura del excremento es difícil de describir. El excremento que se suave o muy áspero sugiere sea mala digestión o mala dieta. El excremento ideal esta en el medio. Los vegetales hacen el excremento más suave, pero si no se ha comido vegetales y el excremento es suave, puede que exista algún problema.

Sangrado en las heces - Causas y tratamientos

La presencia de sangre en las heces es un síntoma anormal que hay que tener en cuenta. La causa, a menudo benigna, varía según el color de las hemorragias. Sin embargo, se recomienda consultar con un médico desde los primeros sangrados.

Los diferentes sangrados


El color de los sangrados permite efectuar el primer diagnóstico:
  • Cuando los sangrados son negros, hablamos de melena. El color resulta de una digestión parcial de la sangre. La presencia de este líquido espeso en las heces es debido a un sangrado en el lado superior del tubo digestivo.
  • Cuando los sangrados son rojos, hablamos de rectorragia. Su presencia en las heces es el signo de un sangrado en la parte inferior del tubo digestivo (colon, recto, ano).


Los sangrados también pueden ser invisibles, llamados "ocultos", como en el caso de un cáncer colorrectal. Su detección es hecha durante pruebas biológicas y necesita exámenes complementarios.

Causas

Sangrados digestivos bajos


La presencia de sangre en las heces puede ser debida a varios causas. Entre las causas más frecuentes de los sangrados digestivos bajos, están:
  • Las hemorroides son la causa más frecuente. La dilatación de las venas al nivel del ano se manifiesta por dolores y sangrados, que se pueden observar en las heces.
  • Las fisuras anales, también frecuentes, pueden ser las consecuencias directas de un estreñimiento.
  • La rectitis: la inflamación de la mucosa rectal, en la parte inferior del intestino, puede provocar heces con sangre.
  • Las enfermedades digestivas: la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa o incluso la proctocolitis eosinofílica son unos ejemplos. En estos casos, un tratamiento médico a largo plazo es esencial.


Sangrados digestivos altos


Las principales causas de sangrados digestivos altos son:
  • Úlceras gastroduodenales
  • Varices esofágicas
  • Erosiones gástricas agudas, en general medicamentosas (aspirina, antiinflamatorios)
  • Tumores gástricos


Tratamientos


En función al avance de la enfermedad, un médico recomendará la utilización de una crema o de una pomada a base de corticoides o la toma de medicamentos antiinflamatorios. Generalmente es el caso para las hemorroides y las fisuras anales.

Una intervención quirúrgica también puede ser practicada en los casos más extremos.

Mocos En Las Exes.

En esta página podrás encontrar un listado de las enfermedades y estados de salud que provocan moco en las heces. Haciendo click en el enlace de cada estado de salud o enfermedad, podrás ver más detalles sobre cómo hacer un primer diagnóstico de estos estados de salud o enfermedades que producen moco en las heces. Recuerda que para un correcto diagnóstico de las enfermedades relacionadas con moco en las heces y otros síntomas, debes consultar con un médico.

A continuación puedes ver una lista de enfermedades y estados de salud que provocan moco en las heces y otros síntomas:

La fibrosis quística es una enfermedad que puede producir moco en las heces.
Además de moco en las heces, otros síntomas de la fibrosis quística son: Mucosidad, tos, tos con moco espeso, infecciones respiratorias recurrentes, infecciones pulmonares recurrentes, bronquiectasias, movimientos intestinales, movimientos voluminosos del intestino y 20 síntomas más.

El síndrome del colon irritable es una de las condiciones que pueden dar lugar a moco en las heces.
Además de moco en las heces, otros síntomas del síndrome del colon irritable son: Estreñimiento, diarrea, deposiciones frecuentes, cólicos abdominales, retortijones, malestar abdominal, gases, flatulencia y 11 síntomas más.