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El condón, preservativo o profiláctico
masculino no es un método de prevención moderno. Hay registros de que en el
antiguo Egipto, Grecia y Roma se usaban dispositivos para evitar el embarazo,
hechos de diversos materiales como vísceras de cerdo o cordero. Cuando los
condones comenzaron a fabricarse con látex se volvieron mucho más resistentes y
confortables. Se transformaron así en un método seguro y económico de
anticoncepción y prevención de las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS).
Pero fue en las décadas de los 70 y 80 cuando los condones tomaron un nuevo
auge ante una amenaza moderna: el Síndrome de la Inmunodeficiencia Adquirida,
SIDA, causado por el VIH (HIV por su sigla en inglés), un virus que puede
transmitirse en el contacto genital. Desde el primer momento y en forma
empírica, se supo que el condón era útil para prevenir esa transmisión. Pero el
hecho de constituir un método anticonceptivo lo hacía muy discutido por ciertos
sectores, sobre todo religiosos. El debate por su efectividad fue uno de los
argumentos para rebatir su uso. El no contar con estudios serios sobre su perfil
de seguridad era una verdadera traba para su aplicación masiva.
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Este artículo se basa en un seminario
realizado por diversas agencias del Gobierno Federal de los EUA (1) para
deliberar sobre la efectividad del condón masculino, y sus conclusiones resultan
muy ilustrativas.
La forma más segura de evitar una ETS, incluyendo el
VIH/Sida, es abstenerse de tener relaciones sexuales o mantener una relación
monógama y mutuamente fiel, con una pareja que se sometió a pruebas para
comprobar que no está infectada.
Para quienes tienen actividad sexual que
los coloca en riesgo de adquirir ETS, el uso correcto y constante del condón es
altamente efectivo para reducir riesgos. Estudios de laboratorio han demostrado
que los condones de látex ofrecen una barrera esencialmente impenetrable contra
partículas del tamaño de los patógenos de las ETS.
Sin embargo, ningún
método de protección es cien por ciento efectivo y el uso del condón no puede
garantizar protección absoluta contra las ETS. (2)
Los condones deben
usarse en forma correcta y constante para que ofrezcan la mejor protección:
• desde el momento de la erección hasta después de la eyaculación • debe
colocarse cuidando que no quede aire en el pequeño reservorio que tiene en el
extremo, presionándolo contra el glande antes de desenrollarlo • no debe
usarse junto con lubricantes con vaselina(3), sino con base acuosa • debe
usarse en todos los contactos genitales, ya que una ETS puede transmitirse en
una sola relación
Los especialistas explican que los estudios
epidemiológicos buscan medir los efectos protectores de los condones al comparar
las tasas de incidencia de las enfermedades de transmisión sexual entre los
usuarios y no usuarios del condón bajo condiciones de vida reales. Desarrollar
estas mediciones para determinar la efectividad del condón es un gran
reto.
Debido a que estos estudios involucran comportamientos privados que
el investigador no puede observar directamente, es difícil determinar en forma
precisa si un individuo usa el condón o si los condones se usan en forma
correcta y constante. Asimismo, puede ser difícil determinar el nivel de
exposición a las enfermedades de transmisión sexual entre los participantes del
estudio. Estos problemas se tratan de corregir, a menudo, con estudios que
utilizan el diseño “retrospectivo”, por ejemplo, en el caso de estudios que
miden comportamientos y riesgos que tuvieron lugar en el pasado.
Pero se
acepta que es probable que las mediciones observadas sobre la efectividad del
condón no sean las correctas. La ausencia de resultados concluyentes indica que
se necesita más investigación y no que los condones de látex no
funcionan.
En el caso de la infección por VIH, a diferencia de
otras ETS, se han realizado diversos estudios utilizando los más rigurosos
métodos y mediciones que han demostrado que el uso constante del condón es un
elemento altamente efectivo en la prevención de la transmisión del VIH.
Otro tipo de estudio epidemiológico involucra el análisis de las tasas
de incidencia de las enfermedades de transmisión sexual en poblaciones, en vez
de en individuos. Este tipo de estudios ha demostrado que cuando se incrementa
el uso del condón entre grupos de población, las tasas de incidencia de las ETS
disminuyen en esos grupos. Otros estudios han examinado la relación entre el uso
del condón y las complicaciones causadas por esas infecciones. Por ejemplo, el
uso del condón se ha asociado con una disminución del riesgo de aparición de
cáncer cervical, una enfermedad asociada al virus del papiloma humano.
Las recomendaciones de los especialistas se basan en informaciones sobre
la forma en que se transmiten los diferentes tipos de ETS, las propiedades
físicas de los condones, la cobertura de protección anatómica que ofrecen los
condones y los estudios epidemiológicos del uso del condón y el riesgo de
adquirir ETS.
Como conclusión del seminario, los especialistas asumen
que: • Los condones ofrecen diferentes niveles de protección para evitar la
transmisión de enfermedades de transmisión sexual, dependiendo de las diversas
formas en que se transmiten esas enfermedades. • Debido a que los condones
actúan como barrera entre las secreciones y las mucosas (semen-mucosa vaginal,
secreción vaginal-uretra), estos ofrecen un nivel mayor de protección contra las
enfermedades de secreción. • La protección es menor contra las úlceras
genitales o el virus del papiloma humano porque esas infecciones se pueden
transmitir por la exposición a ciertas áreas, como piel infectada o superficies
mucosas, que no están cubiertas o protegidas por el condón.
Aunque no
fue tema del seminario que los especialistas realizaron, debemos agregar que el
condón es considerado altamente efectivo para evitar embarazos, liberando además
a la mujer de utilizar otros métodos como los anticonceptivos orales, DIU,
etc.
Existe además el condón femenino, el cual está fabricado de un
material más resistente que el látex. Éste ofrece pros y contras en comparación
con el tradicional condón masculino, y su uso también puede ser tenido en
cuenta. |
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